Construyendo redes no lucrativas

“Hay movimientos reivindicativos tradicionales, pero los movimientos más importantes, medio ambiente, ecologismo, mujeres, derechos            humanos, son movimientos de valores; por lo tanto, son movimientos que dependen, sobre todo, de la capacidad de comunicación y de la capacidad de llevar a cabo un reclutamiento de apoyos y de estímulos mediante esa llamada a los valores, a los principios y a las ideas”. Castells, M, Internet y la sociedad red.

 

 

 

Aunque parezca una palabra totalmente ajena a nuestro vocabulario, en los últimos años, el Networking (trabajo en red)  se ha ganado un lugar privilegiado entre los que desean mejorar su universo profesional.  El Network refiere a un entramado de contactos entre personas, entidades, organizaciones, empresas afines. Su objetivo es establecer contactos para que sea posible intercambiar información, establecer alianzas, encontrar oportunidades, conocer gente recomendada, etc. Este sistema se basa en un principio de reciprocidad, cuánto más hagamos por los demás, mayor será el rédito que obtendremos de estos.[1]

Desde un punto de vista estratégico y comunicativo, en la actualidad es inevitable y, podríamos decir, que casi obligatorio establecer lazos afianzados con los demás.  La razón es que la vida cotidiana se desarrolla como una red social. Establecemos contactos y lo más importante es comprender el poder que existe detrás de los vínculos, y más específicamente en nuestro caso, en el trabajo en red. El intercambio que permite el trabajo en red ayuda al crecimiento sostenible y evolutivo de las entidades y puede devenir en transformación, impulso, unión de sinergias hacia proyectos. En la actualidad es inimaginable pensar en un mundo sin redes sociales. El mundo avanza y dentro de la vorágine de información resulta complicado hacerse oír y ver. Las redes sociales nos proporcionan un camino accesible pero sobre todo otra forma de hacer las cosas, una unión basada en posicionamientos, en puntos de vista, en implicación y en identificación.

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¿Practicas el networking? es clave para ampliar tus contactos

El 70% de los empleos se obtiene por medio de conocidos. Te contamos cómo crear una sólida red de contactos.

Aunque parezca una palabra totalmente ajena a nuestro vocabulario, en los últimos años, el networking  se ha ganado un lugar privilegiado entre los que desean mejorar su universo laboral o profesional.  El network refiere a un entramado de intereses y contactos entre personas afines. Su objetivo es establecer contacto con otras personas para que sea posible intercambiar información y ampliar nuestra agenda. Y es que del total de la oferta laboral española, sólo se publica un 30% y casi el 70%  de los trabajos se consiguen por medio de conocidos ya que  las empresas españolas prefieren contratar a recomendados. Pero su objetivo no es estrictamente laboral, sino que proporciona también la posibilidad de intercambiar información, establecer alianzas, encontrar oportunidades, conocer gente recomendada, etc. Este sistema se basa en un principio de reciprocidad, cuánto más hagamos por los demás, mayor será el rédito que obtendremos de estos. Entonces será hora de comprender cuál es el paso a paso para ampliar nuestra red de contactos.

Cómo funciona

Según la teoría de Stanley Milgram, sociólogo en la universidad de Harvard, Estados Unidos, dos personas están conectadas por medio de una cadena de hasta seis conocidos. Este dato es fundamental para quienes valoran el capital humano, laboral y profesional ya que aplicándolo es posible conseguir los objetivos deseados a través del establecimiento de contactos interpersonales. ¿Pero en el momento de encontrar un buen empleo qué entra en juego? Podríamos decir que el empleo más idóneo es aquel para el que cada persona está capacitada, tanto por experiencia como por conocimiento, pero lo cierto es que para entrar en el universo laboral anhelado, a veces hemos de estar en el lugar idóneo en un momento determinado y ello se consigue a través del intercambio de información. Giannina Tacca Soriano, asesora internacional y profesora externa de ESADE-Carreras Profesionales, explica que “si un individuo es la persona ideal para un puesto de trabajo pero carece de la información de que esa plaza esta vacante, de nada sirve tener todos los estudios ni las competencias necesarias”. Es justamente aquí en donde la relación entre personas, para transmitirse datos, juega un papel clave. Así pues, “mientras más trabajemos nuestra red de contactos (networking), podremos ampliar las posibilidades de difundir información para obtener el empleo que buscamos ya que si varias personas me conocen y saben mis necesidades, mayores probabilidades se me presentarán, pero no solo en cuanto a nivel de empleo, sino en cuanto a cualquier búsqueda que se realice”, aconseja la especialista.

El empleo “ideal” tendrá características propias según los deseos, aspiraciones y necesidades de cada persona y ha de cumplir con estas expectativas. Para conseguirlo y ahorrar tiempo y recursos es imprescindible definir el trabajo que queremos: salario, horario, actividad, ubicación, puesto, etc y luego divulgarlo.

Empieza por el principio

Desde que comenzamos a socializarnos con otras personas construimos redes sociales. La primera red  a la que accedemos es nuestra propia familia, después el colegio, los amigos de la infancia, la adolescencia, la edad adulta, pero también nuestros vecinos, conocidos puntuales (cajero del banco, el dueño del bar o de la tienda de la esquina)… Los expertos en la materia aseguran que una persona puede llegar a tener hasta 1.000 conocidos hacederos de formar parte de nuestra red laboral y que, a la vez, pueden contactarnos con otros individuos relevantes para nuestros intereses particulares. Lo más destacable del networking es que nos permite traspasar fronteras, tanto cercanas como internacionales.

Ilustremos el ejemplo con la red de una araña, sugiere Tacca. Desde un punto de partida la araña va tejiendo su red poco a poco hasta realizar varias capas que se intercomunican por puntos específicos (elementos de enlace). Así pues si comparamos las relaciones interpersonales con las capas de la red de una araña, se verifica que desde un lugar de partida, pasando por algunos puntos de cruce (personas que conocemos en común), se puede llegar al centro de la telaraña (nuestro objetivo). Por lo tanto existen varios puntos de partida, o capas de contacto, entre personas que desconocemos en primer grado pero con quien alguno de nuestros conocidos nos relaciona. Entonces, sin pensarlo previamente todas las capas se conectan entre si hasta llegar al “centro anhelado”.

Mientras más personas en mi red de contactos me recuerden, más posibilidades tendré que en mi red alguien me ayude a conseguir mi buen empleo o cualquier cosa anhelada.

Amplíala y mantenla

Para que nuestra red de contactos funcione se ha de evitar realizar únicamente un intercambio de tarjetas. Lo ideal es establecer una relación a largo plazo con la persona de interés. El objetivo del networking no es “enchufarte” en un trabajo, aclara Amor Pujol, de la red interactiva “Ejecutivas Online” (EOL-L) para mujeres profesionales, sino que consigas que tu red de contactos trabaje para ti cuando tú lo necesites, por eso se ha de ir cultivando día a día. Los buenos networkers, además de tener una agenda muy bien organizada, incluyen en su lista de tareas diarias un tiempo para potenciar la red de contactos enviando enlaces interesantes a determinadas personas, presentándoles gente afín o, por ejemplo, tomando un café con alguien que nos hayan presentado y desconocemos pero que pueden aportarnos información interesante”. Pero además de este consejo, lo más importante es mantenerse alerta porque el mundo es un pañuelo, aconseja Tacca. “Para una persona que vive en un barrio y que nunca ha salido de su ciudad, su mundo es naturalmente su barrio y todo lo que le rodea. Es ahí en donde puede y debe realizar sus contactos. Por ejemplo, cuando se desea un piso en un cierto sitio el mejor contacto que uno puede tener es que alguien nos presente a algún vecino de ese  bloque para que este nos avise en cuánto haya un piso vacío. Una de las claves es entender que para descubrir este mundo de relaciones no hemos de tener miedo de comunicarnos con la persona que tenemos al lado”.

El networking on line

Las redes sociales nacieron básicamente para funcionar por Internet y verdaderamente es una forma fácil de poder construirlas ya que sólo se necesitan unas horas al día para realizarlo.

  • Investiga: antes de apuntarte en cualquier red de contactos es importante que realices un poco de investigación sobre las peculiaridades de cada una. Existen más de 200 y, aunque las características generales son similares, algunas son específicas para mujeres, jóvenes o sectores determinados.
  • Inscripción: una vez ya te haz sumergido en este “mundillo” te tienes que registrar e introducir tu perfil personal y profesional. Hazlo lo más detalladamente posible para tener mayores posibilidades.
  • Agrega a tus amistades: un punto importante es que tus conocidos sepan de la existencia de tu red. Las mismas páginas webs envían correos a las personas que tu introduzcas, de esta manera se hará cada vez más amplia.

Aspectos negativos

Muchas redes sociales están plagadas de personas cuyo único objetivo es “coleccionar” contactos. Se centran en acumular puntaje en el “ranking”  de la red a través de la cantidad de conocidos que obtienen. Otra de las desventajas es que algunas páginas webs utilizan la información personal para enviar publicidad. Es importante constatar que la red de contactos respete las normas de privacidad de sus usuarios y, sobre todo, que no cobre por los servicios.

Pasito a pasito es posible construir amplias redes

Amor Pujol de EOL-L nos ofrece un paso a paso para establecer una red de contactos en nuestra vida cotidiana, coge papel y lápiz:

  • Ten claro el diagrama de contactos. Tus amigos, familia, antiguos alumnos, trabajo, aficiones, organizaciones, vecinos… y limítalo a aquellas personas que sepas que te devolverán la llamada. Además puedes ponerlos en contacto entre ellos para que se conozcan.
  • Incorpora hábitos en tu día a día que te permitan cultivar tus relaciones aportándoles valor. Por ejemplo, envía links de interés, comenta tus aptitudes y búsqueda laboral en el gimnasio, cuando vas a hacer las compras, visita muestras, exposiciones o charlas que puedan interesarte y donde conozcas personas a fines.
  • Vence barreras. Olvídate de frases como carezco de tiempo, soy tímido, no tengo nada para aportar… son posturas que únicamente te paralizan e impiden que conozcas personas.
  • Dedica al menos alguna comida a la semana para conocer a alguien. Arriésgate, participa en asociaciones, organiza reuniones, ejerce de anfitriona y aprende a presentarte de manera efectiva en cinco minutos. De esta manera podrás compartir y ampliar tus conocimientos.

Crear una red es un trabajo más

Giannina Tacca apunta que las relaciones interpersonales se han de cuidar y cultivar para que crezcan. “No todo se debe al número de personas que conozca y que estén en mi red. Es muy importante que las personas en mi red me recuerden por algo, es decir que este yo posicionado en su mente de manera tal que cuando obtengan una información sobre un tema especifico, sea mi persona la que les venga a la mente y me llamen para transmitirme dicha información. Ello se consigue a través del carisma,   las relaciones personales, la simpatía o, simplemente, del “regreso de favores”.

  • La seguridad: algunas webs sólo permiten que participes si alguien te invita. Son redes seguras que tienen restricciones sobre la información que quieres ofrecer y a quienes se la proporcionas.
  • Apóyate en las herramientas informáticas, sobre todo en Internet. Utiliza el correo electrónico para darte a conocer de manera efectiva e interesante.
  • Déjate ayudar y pide consejos a quienes admiras.